sábado, 21 de octubre de 2017

Los sindicatos colombianos señalan que los trabajadores han dejado de participar en los procesos de cambio por ataques a sus líderes



En Colombia tristemente el sindicalismo parece estar en crisis, hoy la tasa de sindicalización  es apenas del cinco por ciento en promedio, mientras que en otras naciones es mayor al veinticinco  por ciento.

“El movimiento va en decadencia desde el punto de vista de crecimiento, porque el modelo económico que existe, acompañado de una política laboral desarrollada por los empresarios, ha hecho que el sindicalismo se considere un factor de conflicto y no una institución democrática”, afirma Luis Alejandro Pedraza, presidente de la Central Unitaria de Trabajadores de Colombia (CUT).
Las personas que encabezan los sindicatos creen que esta crisis se debe a las diferentes  formas de contratación  que hoy existen por medio de bolsas de empleo o contratos por servicios.
“Nos han asociado con organizaciones subversivas, también las conductas antisindicales hicieron que varios trabajadores perdieran su empleo por pertenecer a una organización laboral”, menciona Julio Roberto Gómez, presidente de la Confederación General de Trabajo (CGT).
Solo en el último año fueron asesinados 27 líderes sindicales, según las cifras de estas organizaciones. Sin embargo, los sindicatos denuncias las constantes amenazas, intentos de homicidio, hostigamiento y secuestro.
El caso de la CUT demuestra la forma en que han sido afectados, la entidad nació hace 26 años con 1’246.000 afiliados y hoy cuenta con 630.000 afiliados.
“Esto prueba la disminución del número de trabajadores organizados en Colombia y de esa misma manera ha afectado a las demás sindicales obreras del país”, señala Pedraza.
Hoy por hoy las organizaciones sindicalistas están trabajando para fortalecer este oficio llevando a que los trabajadores en general se unan por el bienestar propio. A demás trabajan también para que el gobierno y las grandes empresas vean la importancia de estas organizaciones y les brinden el apoyo y la credibilidad que se debe.




viernes, 20 de octubre de 2017

NUESTROS TIEMPOS - SINDICATO


Sindicalismo en Colombia, su nacimiento, su evolución, sus logros y su desarrollo. Colombia tiene una de las tasas de sindicalización más bajas del Continente Americano y no tiene estrategias claras para la organización de los trabajadores del llamado sector informal






Logros importantes de sindicatos en Colombia




El sindicalismo en Colombia ha llegado a tener grandes logros en su función de defender los interés sociales, económicos y profesionales relacionados con la actividad laboral; normalmente estos sindicatos negocian en nombre de sus afiliados o integrantes, salarios, condiciones de trabajo, jornadas, capacitaciones etc… tratando de llegar a los mejor acuerdos y relaciones entre empresas y colaboradores. Mencionamos algunos logros relevantes. 


* Incorporación a la legislación interna del país y a los convenios internacionales de la OIT, como el acuerdo 87 y 98 que dictan la libertad sindical, la negociación colectiva y el derecho a la asociación.
* Creación de entidades como el Servicio Nacional de Aprendizaje (Sena), el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), las cajas de compensación familiar y el Instituto de Seguros Sociales fueron iniciativas presentadas al gobierno.
* Establecimiento del salario mínimo legal, primas extralegales, vacaciones remuneradas, pago de horas extras y dominicales.
* Inclusión de medicina, seguridad social y pensiones de jubilación de forma directa en las empresas.
* Representación del movimiento campesino y comunidades negras.
* Instauración del estatuto docente del Magisterio.






jueves, 19 de octubre de 2017

Disolución y liquidación de sindicatos




Casos de disolución.
Un sindicato o una federación o confederación de sindicatos solamente
se disuelve:
a) Por cumplirse cualquiera de los eventos previstos en los estatutos para este
efecto;
b) Por acuerdo, cuando menos, de las dos terceras (2/3) partes de los miembros
de la organización, adoptado en asamblea general y acreditado con las
firmas de los asistentes;
c) Por sentencia judicial, y
d) Por reducción de los afiliados a un número inferior a veinticinco
(25), cuando se trate de sindicatos de trabajadores.
e) En el evento de que el sindicato, federación o confederación
se encontrare incurso en una de las causales de disolución, el Ministerio
de Trabajo y Seguridad Social o quien demuestre tener interés jurídico,
podrá solicitar ante el juez laboral respectivo, la disolución
y la liquidación del sindicato y la cancelación de la inscripción
en el registro sindical. Al efecto se seguirá en lo pertinente el procedimiento
previsto en el artículo 52 de esta ley. (Art. 401 C.S.T)

Liquidación
1. Al disolverse un sindicato, federación o confederación, el
liquidador designado por los afiliados o por el juez aplicará los fondos
existentes, el producto de los bienes que fuere indispensable enajenar, y el
valor de los créditos que recaude, en primer término al pago de
las deudas del sindicato, federación o confederación, incluyendo
los gastos de la liquidación. Del remanente se reembolsará a los
miembros activos las sumas que hubieren aportado como cotizaciones ordinarias,
previa deducción de sus deudas para con el sindicato, federación
o confederación, o, si no alcanzare, se les distribuirá a prorrata
de sus respectivos aportes por dicho concepto. En ningún caso ni por
ningún motivo puede un afiliado recibir más del monto de sus cuotas
ordinarias aportadas.
2. Cuando se trate de disolución de un sindicato y éste hubiere
estado afiliado a una federación o confederación, el liquidador
debe admitir la intervención simplemente consultiva de un delegado de
ella en sus actuaciones. (Art. 402 C.S.T)

Historia del trabajo en Colombia


Con la Leyes 78 de 1919 y 21 de 1920 se da un paso muy importante y se abre un camino con la determinación hacia la mejor discusión de los derechos laborales en el país.

Al terminar la Primera Guerra Mundial en Europa, la economía global parecía recuperarse y la exportación de café tuvo un auge acompañado del desarrollo de ferrocarriles y del movimiento portuario. Por esta época los acuerdos interamericanos impulsaron en el país una ola de inversión norteamericana principalmente en el petróleo como la concesión Barco en Norte de Santander y la concesión de Mares en Barrancabermeja.
Además los servicios públicos, el transporte y el cultivo de bananos para exportación; trajeron nuevas practicas laborales, y además la indemnización de 25 billones de dólares que EEUU le pago a Colombia por la pérdida de Panamá, inyectó unos recursos muy importantes para infraestructura, este proceso Lopez Pumarejo lo calificó como "La danza de los millones".
En este ambiente los derechos de los obreros empezaron a moverse en el mundo, en noviembre de 1919 se promulgó la ley 78 que estableció los derechos a la huelga y a la negociación colectiva.



lunes, 16 de octubre de 2017

Cuatro grandes huelgas que cambiaron el mundo

El mundo ha sido testigo de muchas huelgas desde que los trabajadores empezaron a tomar 
conciencia de su situación y a exigir mejoras en sus condiciones laborales.  
Muchas movilizaciones gremiales -que tomaron fuerza en el último siglo y medio- fracasaron.
"Pero algunas lograron cambiar el rumbo de la historia", le dice a BBC Mundo Richard Hyman,
profesor de Relaciones Industriales de la London School of Economics. 
Según Hyman,
son aquellas que impulsaron grandes transformaciones en los derechos de 
los obreros o
 bien iniciaron grandes movimientos de reforma política, social y económica,
 e incluso sembraron la semilla de revoluciones. "Es difícil hacer una selección, pero 
se podría decir que unas pocas fueron muy importantes en ese sentido", añade el académico. 
En el Día Internacional de los Trabajadores, que se celebra este 1º de mayo, BBC Mundo
recuerda cuatro huelgas que cambiaron el mundo.



1. EE.UU.: la revuelta de Haymarket (1886)
Este hecho es, precisamente, el que se conmemora con el Día Internacional del Trabajo:
el violento desenlace, en 1886, de una huelga en las fábricas de Chicago, que por entonces
era el segundo polo industrial de EE.UU.

La Federación Estadounidense del Trabajo había convocado a una protesta el 1º de mayo
 para exigir una jornada laboral de ocho horas.


Una nueva ley les daba ese derecho a los empleados de oficinas federales y de obras públicas, 
pero no a los obreros industriales. La huelga llegó a movilizar a unos 350.000 trabajadores en
todo el país, pero tuvo su
epicentro en Chicago, donde los trabajadores tenían jornadas
de hasta 14 horas. La tensión con las patronales llegó a su punto más álgido el 4 de mayo,
cuando los gremialistas convocaron a una manifestación en el parque de Haymarket, a la que
asistieron unos 20.000 obreros.


Durante el discurso del anarquista Samuel Fielden, un desconocido arrojó una bomba contra
la policía. Un agente murió y otros 60 resultaron heridos. 
Cundió el pánico y las autoridades
 abrieron fuego contra la multitud. El incidente acabó con 38 obreros muertos, además de un
centenar de lesionados. 
Varios dirigentes sindicales fueron ahorcados un año después tras un
cuestionado proceso ju
dicial. A los obreros que dieron su vida, durante aquellas protestas
se los recuerda como "los mártires de Chicago" y, desde entonces, los sindicatos ganaron 

terreno en todo el mundo.


"Sin embargo, la influencia que llegaron a tener los gremios en las décadas de 1970 y
1980 comenzó a declinar en los 90 por influencia del neoliberalismo y la austeridad", le dice a
BBC Mundo el profesor Richard Hyman, de la London School of Economics.


"En muchos países, las huelgas son impopulares y los sindicatos han perdido autoconfianza".
Para Hayman, no obstante, hoy parecen más necesarios que nunca.
"El mundo enfrenta muchos nuevos retos en el ámbito laboral, vinculados por ejemplo con 
la inestabilidad del empleo y la esclavitud, de modo que los gremios deben revisar cómo
se organizan y sus formas de protestar para adaptarse a los tiempos que corren".



2. Rusia: la semilla de la Revolución (1905)

En enero de 1905, campesinos y obreros se unieron a la clase media rusa para protestar
contra la opresión del imperio del zar Nicolás II y exigir mejores condiciones laborales.

En las zonas rurales se produjeron tomas de tierras y se creó el sindicato de agricultores.
Las movilizaciones acabaron en violencia cuando el 22 de enero una marcha pacífica hacia
 el Palacio de Invierno del zar, en San Petersburgo, derivó en una sangrienta confrontación
con la Guardia Imperial que dejó entre decenas y centenares de muertos.
Los historiadores no se ponen de acuerdo sobre la cifra de víctimas fatales, pero sí se 
refieren a ese hecho como el "Domingo sangriento".
A partir de ahí cientos de miles de trabajadores en todo el imperio entraron en huelga y
 crearon consejos conocidos como soviets. Reclamaban el derecho a la tierra, ocho horas
de jornada laboral y mejores condiciones de trabajo.
Pero a estas demandas se sumaron las políticas: libertad de expresión, derecho a formar
partidos políticos y un Parlamento elegido por el pueblo. Uno de los grupos más activos en
aquel momento era la facción bolchevique liderada por un tal Vladimir Lenin.


Nicolás II terminó capitulando. "El zar permitió el establecimiento de un Parlamento, pero lo 
disolvió dos años después, lo que sembró la semilla para la Revolución de 1917", comenta
 Famil Ismailov, editor del Servicioo Ruso de la BBC.

3. Polonia: Lech Walesa y el movimiento Solidaridad (1980)
Una de las huelgas que cambió el mundo tuvo lugar en Gdansk, Polonia.
Comenzó el 14 de agosto de 1980, cuando unos 17.000 trabajadores tomaron control del
astillero Lenin para protestar por el aumento de los precios de los alimentos, entre otros asuntos.
Su líder, Lech Walesa, logró eludir un intento de arresto por parte la policía secreta, trepó
la entrada del astillero y se sumó a los obreros que habían ocupado las instalaciones.
Pronto, trabajadores de una veintena de fábricas de la zona se sumaron a la huelga como un gesto de solidaridad.
Más de dos semanas después, luego de negociaciones con el gobierno comunista de Polonia,
 Walesa apareció ante los obreros del astillero y dio un histórico mensaje:

"¡Tenemos un sindicato independiente que se autogobierna! ¡Tenemos el derecho a huelga!".
Walesa y el vice primer ministro Mieczyslaw Jagielski habían firmado un acuerdo para 
responder a las principales demandas de los trabajadores.

Fue la primera vez que un gobierno comunista puso en práctica dos derechos consagrados
 en las convenciones de la Organización Internacional de Trabajo: el de organizarse libremente 

y el de realizar huelgas.
"Cumplí con mi trabajo allí", dijo recientemente Walesa en una entrevista con la BBC. 
"Luché contra el comunismo y hoy prevalece la democracia".

4. Brasil: Lula y los metalúrgicos (década de 1970)
En la década de los años 70, los obreros industriales de Brasil -la mayor economía de América
 Latina- realizaron una serie de huelgas para reclamar aumentos salariales.

Foto: Lula, de sindicalista del sector metalúrgico a figura mundial.
Fue la primera vez que los trabajadores se organizaron a gran escala en el país para desafiar
al gobierno militar.


Los sindicatos afirmaban que el régimen había manipulado a la baja las cifras de inflación
 y demandaban una actualización de los sueldos.
En 1979, más de 170.000 obreros metalúrgicos paralizaron el corazón industrial de Brasil,
Sao Paulo, con enfrentamientos entre las fuerzas armadas y los manifestantes.
El gobierno militar finalmente aceptó ajustar los salarios cada semestre.
Las huelgas fueron protagonizadas por el sindicato de obreros metalúrgicos, 
cuyo líder era Luis Inácio Lula da Silva.

Llevaron a la creación del Partido de los Trabajadores (PT), uno de los principales partidos
políticos hoy en día. 
Después de postularse varias veces sin éxito, Lula acabaría llegando a la
presidencia de Brasil (2003-2010). 
Sus iniciativas que lograron reducir la pobreza en el gigante
 latinoamericano lo convirtieron en uno de los líderes más respetados a nivel mundial.
Pero también su lucha para lograr mayor equilibro de poder entre los países ricos y emergentes.

"Debemos convencer al mundo de que no hay razón para que América Latina o África
 no estén representadas en el Consejo de Seguridad de la ONU", dijo cuando todavía
 era mandatario en una entrevista con el programa de la BBC Hardtalk.

domingo, 15 de octubre de 2017

Sanciones penales para la violación de los derechos de asociación sindical, negociación colectiva y huelga


Sanciones penales para la violación de los derechos de asociación sindical, negociación colectiva y huelga. 

Ley 1453 de 2011 que modifico el Artículo 200 de la ley 599 de 2000 del Código Penal 

Las sanciones son: 

•La violación de los derechos de reunión y asociación. El que impida o perturbe una reunión lícita o el ejercicio de los derechos que conceden las leyes laborales o tome represalias con motivo de huelga, reunión o asociación legítimas, incurrirá en pena de prisión de uno (1) a dos (2) años y multa de cien (100) a trescientos (300) salarios mínimos legales mensuales vigentes

•En la misma pena incurrirá el que celebre pactos colectivos en los que, en su conjunto, se otorguen mejores condiciones a los trabajadores no sindicalizados, respecto de aquellas condiciones convenidas en convenciones colectivas con los trabajadores sindicalizados de una misma empresa.

•La pena de prisión será de tres (3) a cinco (5) años y multa de trescientos (300) a quinientos (500) salarios mínimos legales mensuales vigentes si la conducta descrita en el inciso primero se cometiere:

1) Colocando al empleado en situación de indefensión o que ponga en peligro su integridad personal.
2) La conducta se cometa en persona discapacitada, que padezca enfermedad grave o sobre mujer embarazada.
3) Mediante la amenaza de causar la muerte, lesiones personales, daño en bien ajeno o al trabajador o a sus ascendientes, descendientes, cónyuge, compañero o compañera permanente, hermano, adoptante o adoptivo,o pariente hasta el segundo grado de afinidad.
4) Mediante engaño sobre el trabajador.